5 consejos para mejorar el rendimiento de CPU con Windows 10

La compañía Microsoft, fundada en 1975 por Bill Gates y Paul Allen, ostenta unos de los mejores sistemas operativos del mundo y del mercado, Windows 10. A pesar de que se trata de un sistema operativo más que rodado en multitud de situaciones y con unas características más que probadas, es normal que en ocasiones sea necesario lograr su máximo rendimiento mejorando la CPU del dispositivo. 

Lo más habitual es realizar ajustes que logren una mayor cantidad de recursos de CPU libres que aportarán un pico de mejora en el rendimiento del dispositivo, por lo que a continuación podremos ver cinco consejos para lograr este objetivo.

Desinstalar aplicaciones inactivas

Ascienden a cientos las cantidades de aplicaciones que puede llegar a albergar nuestro ordenador y a pesar de que algunas no estén en uso suelen tener procesos abiertos en segundo plano que reducen algunos recursos del PC. Este es el caso concreto de aplicaciones como Dropbox, que continuamente se encuentra en un estado de ejecución que provoca una gran pérdida de rendimiento, por lo que debemos desinstalar estas aplicaciones que no utilizamos. 

Para solucionar este problema únicamente tenemos que hacer un barrido de aplicaciones en forma de limpieza, para ello solo necesitamos desinstalar aquellas que no utilizamos. En el caso de querer mantener la aplicación, también podemos desactivar los procesos que queda abiertos en segundo plano desactivando la opción de actualizaciones automáticas.

Desactivar la conexión P2P de las actualizaciones

Una de las tantas funciones que alberga Windows 10 es la descarga de actualizaciones mediante P2P, lo que viene a ser que tu ordenador puede descargar las actualizaciones de otros dispositivos vinculados que ya se encuentren actualizados o mandar estas actualizaciones a otros dispositivos. Concretamente esta función asume una carga de recursos importantes, por lo que desactivarla puede ser una muy buena solución.

Para llevar a cabo su desactivación solo tendremos que acceder a la configuración en el menú de inicio de nuestro ordenador, una vez ahí seleccionaremos la opción de ‘Actualización y seguridad’. Tras este paso solo nos quedará clicar sobre la preferencia llamada ‘Optimización de entrega’ y por último desactivar la opción ‘Permitir descargas de otros equipos’.

Desactivar las notificaciones que realmente no necesites

En multitud de ocasiones las aplicaciones nos permiten crear unos avisos en forma de notificaciones, estas que suponen un consumo de recursos de la CPU considerable pueden ser desactivadas. Los pasos a seguir son sencillos, por lo que primeramente accederemos a la configuración de nuestro ordenador y seguiremos esta ruta: Sistema – Notificaciones y Acciones. Una vez en este último paso solo tendremos que desactivar todas las notificaciones que no creamos útiles y consiguiendo una gran mejora en el rendimiento de nuestro PC.

Descartar programas del inicio del sistema

Concretamente está situación está relacionada con el primer consejo de esta lista, por lo que si alguna aplicación no puede ser desinstalada es posible evitar ejecutarla automáticamente cada vez que nuestro ordenador sea encendido. Para conseguir esto debemos recurrir al ‘Administrador de tareas’, una vez lo hayamos encontrado tendremos que clicar sobre las la pestaña inicio y comprobar la gran lista de aplicaciones que Windows ejecuta cada vez que nuestro sistema se inicia.

Si a lo largo de esta lista nos encontramos con alguna aplicación que no nos interese tener en un segundo plano, solo tendremos que hacer clic derecho y escoger la preferencia de deshabilitar. El único inconveniente al realizar este consejo será que tendremos que abrir la aplicación de forma manual cuando queramos utilizarla, pero a cambio nuestro ordenador nos agradecerá la mejora de rendimiento tanto en su CPU como en su memoria RAM.

Desactivar animaciones y otros elementos 

La CPU no es el único elemento de nuestro ordenador que ve como su rendimiento se ve afectado, en este caso las animaciones consumen demasiados recursos y también llegan a empeorar la memoria RAM y la tarjeta gráfica, aunque por suerte Windows nos permite desactivar algunas preferencias para que nuestras animaciones no consuman tantos recursos.

Para lograr este objetivo solo tenemos que clicar con el botón derecho de nuestro ratón sobre Este Equipo y seleccionar la opción de Propiedades. Una vez hayamos realizado estos pasos, solo nos quedará hacer clic sobre la Configuración avanzada del sistema y en la ventana que nos aparezca seleccionar la Configuración dentro del apartado llamado Rendimiento.

Tras esta ruta de pasos y una vez dentro de la configuración, solo nos faltará escoger la casilla de Ajustar, para poco después interactuar con la casilla de Suavizar bordes para las fuentes de pantalla. Esta última opción nos permitirá tener una cómoda lectura en la pantalla de nuestro ordenador, una vez terminado el proceso solo tendrás que hacer clic en Aceptar para que todo quede guardado en el sistema.