Aspectos desconocidos de ‘La persistencia de la memoria’, de Salvador Dalí

Salvador Dalí, pintor español, es considerado actualmente como uno de los mayores paranoicos del arte surrealista. Entre los géneros más mayormente empleados por el artista, cabe destacar el uso de la versión figurativa, lo que viene a ser la tendencia por escenas con asociación de objetos. Si hacemos referencia a sus obras más destacadas habría que remarcar la conocida como ‘La persistencia del tiempo’, del año 1931. En lo que respecta a la exposición de esta obra maestra, los turistas pueden visitarla en el Museo de Arte Moderno ‘MoMa’, en la ciudad de Nueva York.

Descripción de la obra

Si alguna vez nos encontramos frente a frente a ‘La persistencia del tiempo’, podemos observar la obsesión de Dalí por los relojes y el transcurso del tiempo. Concretamente en esta se pueden observar relojes con un aspecto una tanto derretido y el uso de insectos como hormigas y moscas. Por un lado, Dalí quiso transmitir al espectador la noción distorsionada del paso del tiempo mediante el uso de este tipo de relojes, puesto que para él, “el tiempo es una de las pocas cosas importantes que nos quedan”.

Los relojes se derriten al ser expuestos a la persistencia de la memoria.

En lo referente a la aparición de insectos, cabe remarcar las hormigas que se encuentran sobre un reloj volteado. Concretamente, esta metáfora muestra una mirada despreciativa de este insecto odiado por Dalí, sumado a la visión surrealista del paso del tiempo según el artista. En definitiva, Dalí realizó este tipo de distorsión de los relojes con el fin de transmitir la importancia de este objeto en el día a día.

¿Existe un rostro en el centro?

Dalí camuflaba términos o objetos en sus obras, como el caso de sus autorretratos.

Una de las técnicas que Dalí solía implementar en sus obras era el uso del autorretrato, por esto en el centro de ‘La persistencia del tiempo’ puede observarse un rostro también de aspecto derretido y distorsionado. Concretamente y según investigaciones este puede tratarse de un autorretrato del propio Dalí que aparece adormecido bajo uno de los relojes de la obra. Además, no es la primera ves que este rostro aparece en una de las obras del pintor español, puesto que puede observarse también en ‘El gran masturbador’ del años 1929.

Curiosidades de ‘La persistencia del tiempo’

  • Freud intentó analizar la mente del genio Dalí, con el único diagnóstico final de que la mente del artista era muy compleja.
  • Dalí contaba con varias fobias, como el miedo a los gérmenes, pánico a mostrar pies desnudos y los insectos en general.
  • El artista callejero conocido como ‘Kobra’, pintó por primera vez en España un retrato de Dalí en la fachada de un edificio en Murcia.
Retrato del artista Kobra en Murcia, concretamente en el centro cultural Puertas de Castilla
  • En ‘La persistencia del tiempo’ puede leerse la firma de Olive Salvador Dalí. Este término se empleaba por el artisita para llamar a Gala, puesto que esta tenía una cara ovalada y un tono de piel parecido al de una oliva.
  • Se cree que Salvador Dalí pudo pintar esta obra tras observar dos pedazos de queso camembert derretidos al sol durante una comida veraniega. Por ello el propio Dalí lanzó esta frase, “podéis estar seguros de que mis famosos relojes blancos no son otra cosa que el queso camembert del espacio y el tiempo, que es tierno, extravagante, solitario y paranoico-critico”.