El futuro (o presente) del coche eléctrico

Todo el mundo tiene un compromiso con el planeta mucho mayor que hace unas décadas atrás, es por ello que en los últimos años hemos visto cómo ha ido evolucionando las sociedades de diversos países.

Desde la ropa que usamos, hasta la generación de energía eléctrica, todos están poniendo de su parte para salvar nuestro planeta del posible inicio del fin del mundo que conocemos si no se empieza a actuar de inmediato.

Claramente, uno de los problemas mayores es la contaminación del aire que debilita el escudo que protege a la tierra de las inclemencias del espacio, es decir, nuestra atmósfera, que es lo único que nos protege de diferentes tipos de radiación, incluyendo la solar.

Adoptar el uso de vehículos eléctricos es algo que ha ido cobrando mayor relevancia, y eso lo vemos en la actualidad donde ya hay países que utilizan incluso tráileres o autobuses eléctricos.

Es evidente que el sector de los vehículos eléctricos está tomando bastante relevancia en el mercado, por ello muchas empresas del ramo ya se han inmerso, incluso invirtiendo grandes montos en publicidad y desarrollo de este tipo de vehículos sustentables, pues ellos saben que deben de adaptarse para sobrevivir en el mercado del presente.

Tendencias relativamente nuevas que llegaron para quedarse

Hasta hace apenas una década, pensar en coches eléctricos era pensar en un futuro bastante distante e incluso hubo aquellos que pensaron que se trataba solo de un capricho para los más adinerados, pues es frecuente ver en los shows de televisión todos esos juguetes que nadie vuelve a ver pues solo está dirigido a unos cuantos.

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Sin embargo, lo que fue un par de modelos que no les dimos mucha importancia, ahora se ha vuelto una colección mayor proveniente de empresas conocidas.

Es cada vez más frecuente ver un vehículo eléctrico, aunque ver estaciones de carga aún representan una curiosidad y una atracción para las personas en general.

Pero en el umbral de esta nueva década 2020, no solamente contamos con coches eléctricos a precios más accesibles y disponibles en las concesionarias hasta de la ciudad más pequeña, también nos enteramos de planes de desarrollo.

Posiblemente estos vehículos eléctricos sean diferente dentro de unos pocos años, y esto no solo es debido a que quieren traer la mejor tecnología, sino que la sociedad también debe de aprender a adaptarse, por ello de repente ahora contamos con leyes europeas que también están en constante evolución.

Por ejemplo, uno de los factores que ha impulsado la venta de autos eléctricos o híbridos ha sido las normas europeas que regulan las emisiones.

Esta norma no solo pretende arreglar el problema, sino también prevenir la cantidad de emisiones de los autos vendidos en el futuro.

Para ello, las concesionarias más grandes ahora serán limitadas a vender una cantidad de vehículos en determinado tiempo que no superen los 95gr de CO2 por kilómetro.

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De no cumplir con estas normas, las empresas automovilísticas podrían enfrentar cargos de hasta 11.200 millones de euros como multa, algo que sin duda podría poner en jaque cualquier empresa.

Sin embargo, la adopción de vehículos eléctricos aún se muestra floja

A principios del siglo XX era muy popular la idea de que viviríamos en una era tan avanzada que los vehículos podrían volar, una aspiración comprensible tomando en cuenta que el primer vehículo eléctrico data de 1832.

Sin embargo, llegamos al 2020 con una venta baja de autos eléctricos a pesar de tener todo lo necesario para comenzar a sustituir a los autos a combustión, y aunque mucho se lo podemos atribuir a la pandemia que nos está azotando, sin esta pandemia tampoco estaríamos a la altura de despedirnos de los autos convencionales.

Y es que apenas este 2010 comenzaron los intentos por insertar los coches eléctricos como una realidad, pero las bajas ventas a principio de la década demostraron que ni los consumidores estaban listos, y las empresas posiblemente sentían que estaban arriesgando.

Pero hubo otros factores de los primeros modelos modernos que hicieron dar un rotundo paso atrás al mercado: la autonomía, la oferta y sobre todo, el precio.

Los primeros vehículos eléctricos que comenzaron a promover eran muy diferentes a los autos a gasolina comunes, donde se sacrificó el tamaño y sus capacidades para que pudiesen funcionar, por lo que eran meramente suburbanas.

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Desde luego, esos pequeños vehículos con formato futurista se convirtieron en una curiosidad, más que en algo funcional, para las actividades cotidianas, fue así como las personas seguían encontrando más factible gastar su dinero en algo que valiera el gasto.

Aunado a esto, los precios se disparaban demasiado como para un «juguetito» de este tipo, algo que actualmente tiene más sentido por la evolución de estos vehículos que pueden ser casi igual de funcionales, ya que tienen mayor espacio, una apariencia bastante elegante, sin mencionar la autonomía.

Es precisamente la autonomía lo que continúa evolucionando, pues al principio estos pequeños vehículos solo podrían circular alrededor de 150 kilómetros antes de necesitar recargarse (cosa que no se podía hacer en una estación, pues no existían aún), un aspecto que ha ido evolucionando lentamente hasta lograr los más recientes 400 kilómetros.

Encontrar una estación para cargar un vehículo eléctrico aún es un desafío

El tema de las estaciones de recarga es hasta la fecha una limitante para adquirir un auto eléctrico, y es que es bastante difícil depender de esa única estación en la ciudad especialmente si está relativamente lejos de donde se circula habitualmente.

Quedarse varado en la mitad del trayecto es el riesgo que nadie quiere correr, y muchos pensarían que todo esto se resuelve metiendo el auto en el garaje y conectarlo a la corriente del hogar.

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Pero esto es una posibilidad que pocos se pueden permitir, y es que gran parte de los propietarios de un auto no cuentan con un garaje, viéndose obligados a dejarlos en la calle durante la noche.

Con esto está claro que un ciudadano promedio se lo pensaría diez veces antes de siquiera pensar tener un automóvil eléctrico, pero eso no es todo el problema.

La velocidad de carga también es un detalle que seguramente sacará a más de una persona una mueca, y es que los autos promedio eléctricos suelen cargarse por horas, haciendo que las personas que se han quedado sin batería a la mitad del día, tengan que apartar horas posiblemente vitales para hacer la carga.

Ni hay que mencionar las largas filas que se harían en las estaciones si muchos tuvieran estos vehículos, posiblemente la gente tendría que estar dos horas en la fila esperando, suponiendo que es el siguiente en turno.

Es recientemente que están desarrollando tecnología para que los autos se carguen en cuestión de 30 minutos, desde luego, aún es algo bastante novedoso que posiblemente tarde tiempo en que otros autos lo adopten.

Lo que sí sabemos, es que definitivamente se necesita que ya comiencen a instalarse la infraestructura de carga cuanto antes, pues nadie quiere gastar el impuesto de la electricidad de su casa cuando un auto consume 50 kW, que podría incluso alcanzar los 350 kW en carga ultra rápida.

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Pese a todo, las empresas realizan mejoras impresionantes en poco tiempo

Todas estas limitantes posiblemente serán parte de un recuerdo dentro de pocos años, pues son cada vez más los autos eléctricos que traen mejoras con cada lanzamiento.

Tal es el caso de la empresa británica Aston Martin que estará lanzando su primer SUV llamado DBX que vendría a sustituir al Rapide E que prometía un automóvil de lujo y de gran autonomía, pero que nunca vio la luz.

El DBX vendría también a salvar a la empresa que generó pérdidas luego de la cancelación repentina de su primer auto eléctrico, posiblemente estarán usando los fondos para producir este nuevo auto que contará con 1.800 unidades para venderse.

Se proyecta que para el 2023, haya hasta 14.000 DBX circulando en Europa, pero posiblemente sus ventas se verán afectadas por la pandemia que ha golpeado duro a este sector.

Y este es solo un ejemplo de los diversos modelos que estarán sacando al mercado  en el futuro, algunos ofreciendo más autonomía, mientras que otros obtendrán su valor en la velocidad de carga. Incluso también está en debate el tipo de batería que tendrán estos vehículos, pues algunos quieren adentrarse al mercado de los coches de hidrógeno que parece ser prometedor. Sin duda, es algo que debemos de estar observado muy de cerca.

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