Ilumina tu vieja Game Boy con este mod de retroiluminación

La de ratos que habremos pasado jugando al Tetris en nuestra infancia. Sin necesidad de graficazos, esa vieja consola de Nintendo era capaz de ofrecernos horas y horas de diversión. Pero, ¿cómo podíamos estar tanto tiempo delante de una pantalla de esa calidad? Si recuerdas bien, la Game Boy original poseía una pantalla en escala de grises, o más bien verdes, que no era retroiluminada. Nuestra querida pantalla verde no emitía luz propia por lo que nos obligaba a hacer peripecias para captar el rayo de sol adecuado. Para los estándares de la época podía ser aceptables, pero hoy, acostumbrados a pantallas OLED, jugar más de media hora seguida al Super Mario Land es un suplicio.

Por suerte hay fabricantes dispuestos a arreglar los defectos de consolas pasadas. Handheldlegend.com ha desarrollado un módulo de iluminación LED que dota a la la vetusta pantalla de la GameBoy de retroiluminación. Su instalación es sencilla pero requiere leves conocimientos de soldadura. En los siguientes pasos te explicamos de cero cómo instalar la modificación.

¿Cómo retroiluminar una Game Boy?

Nuestra Game Boy retroiliminada en pelotas

Lo primero que debemos hacer es adquirir el kit de retroiluminación LED para nuestra Game Boy. Hay varios fabricantes que ofrecen soluciones similares, pero en este caso vamos a hablar del pack que vende Handheldlegend.com. Podemos comprarlo aquí por el 10$ sin contar con los gastos de envío (en nuestro caso, el envío a España costó 4$). El pack de retroiluminación se vende en varios colores, nosotros elegimos el de color verde porque era el que más se aproxima a la pantalla original.

Después de un par de semanas de larga espera por fin podrás hincarle el diente a la Game Boy. Comprueba el paquete y cerciónate de que está todo el contenido. El paquete debería contener una película polarizada, la pantalla retroiluminada y dos cables.

Ahora toca desmontar nuestra querida videoconsola. Hacerlo es sencillo ya que sólo necesitamos quitar seis tornillos que encontramos en la parte trasera. Pero para hacerlo necesitamos un destornillador especial con cabeza triwing. Puedes localizar fácilmente este destornillador en eBay o en webs especializadas.

Una vez abierta la Game Boy debes desconectar la pantalla de la placa base. El LCD está conectado a la placa con un cableado plano que se desconecta sin demasiada dificultad levantando la pestañas que aseguran su conexión.

Ahora llega la parte más delicada. Con la pantalla en la mano debemos separar la lámina reflectiva trasera que está pegada en el LCD. Para ello, coge un cutter o una hoja afilada e intenta separar ambas partes con delicadeza. No hace falta que separes todo con la cuchilla, sólo lo suficiente para que puedas coger la lámina con los dedos y realizar el resto de la tarea con ellos. Sé delicado y no fuerces. Seguramente queden restos de pegamento en el LCD, puedes retirarlos con un poco de alcohol y bastoncillos de los oídos.

Cuando hayamos dejado el LCD impoluto, procedemos a colocar la pantalla retroiluminada detrás del LCD.

En el siguiente paso tienes que desmostrar tu pericia con el soldador. No te preocupes, sólo hay que soldar cuatro puntos y es bastante sencillo. Preestañea los conectores que salen de la pantalla retroiluminada y suelda los cables proporcionados ahí. Una vez realizado este paso debes soldar los cables los dos puntos de la placa indicados en la foto de abajo.

Debes soldar los cables en estos dos puntos. Puedes ocultar el cable sobrante por el hueco de ese condensador.

En este punto si enciendes la Game Boy deberías ver como la pantalla se ilumina, pero no muestra nada. No te asustes, es normal, te falta colocar el film polarizado encima de la pantalla. Si ves los colores invertidos, dale media vuelta.

Cerramos la Game Boy y nos aseguramos que los cables no entorpecen ni hacen cortos. Mucho mejor si los aseguramos con cinta adhesiva aislante.

Y ya está, ya tienes tu amada GameBoy retroiluminada y lista para pasar horas de acción en la oscuridad de tu cuarto.